8 síntomas de la preeclampsia que todas las embarazadas deben reconocer

La preeclampsia es una enfermedad grave que está relacionada con la hipertensión arterial. Es algo que puede pasarle a cualquier mujer embarazada durante la segunda  mitad de su embarazo o hasta 6 semanas después del parto.

La preeclampsia es un trastorno del embarazo que causa presión alta, proteínas en la orina y aumento excesivo de peso. La preeclampsia se desarrolla a partir de las 20 semanas de embarazo. Generalmente se observan en el último trimestre de embarazo.

La preeclampsia puede aparecer durante el parto o incluso después de dar a luz. La preeclampsia puede progresar a un problema más grave, como:

  • Eclampsia: Es preeclampsia grave, cuando se presentan convulsiones o coma. Las convulsiones pueden ocurrir durante el embarazo, durante el parto o después del parto. Antes de las convulsions, una mujer puede tener otros síntomas como dolor de cabeza.
  • Síndrome de hellp: Esto también es preeclampsia grave, que da como resultado coagulación de la sangre, problemas en el hígado, aumento de la presión sanguínea y aumento de proteínas en la orina. Esto puede ser fatal tanto para la madre como para su bebé.

Signos y síntomas de preeclampsia

Hipertensión: La definición de la presión arterial alta es un valor de 140/90 o mayor, medida en dos ocasiones diferentes con 6 horas de diferencia. La presión arterial alta es uno de los principales síntomas que nos indica que la preeclampsia podría estar desarrollándose.

Proteinuria (proteínas en la orina): La proteinuria es otro signo de la preeclampsia que ocurre cuando proteínas salen de la sangre y se vierten en la orina. Normalmente, las proteínas están confinadas a la sangre debido a la acción filtrante de los riñones, sin embargo, la preeclampsia daña este “filtro” de forma transitoria. Una sencilla prueba de orina con tiras reactivas en cada cita prenatal puede detectar la presencia de proteína en la orina.

Dolor abdominal: Este tipo de dolor abdominal suele presentarse debajo de las costillas en el lado derecho y se conoce también como dolor epigástrico o dolor del cuadrante superior derecho. Se puede confundir con acidez, problemas de la vesícula, indigestión o dolor causado por el movimiento y las pataditas del bebé.

Dolor de cabeza: Los dolores de cabezas severos o punzantes que no mejoran pueden ser causa de preocupación (a veces se caracterizan como dolores de migrañas).

Si usted ya tomó un medicamento para el dolor de cabeza y no desaparece, o si el dolor us muy fuerte y tiene sensibilidad a la luz, debe llamar de inmediato a su médico.

Hinchazón: La hinchazón durante el embarazo se considera normal hasta cierto punto. Por ejemplo, es muy común que a las embarazadas se les hinchen los pies, incluso que le resulte difícil usar sus zapatos habituales. El edema es la acumulación de líquidos en exceso y usted tiene que poner mucha atención cuando la hinchazón se presenta en la cara, alrededor de los ojos o en las manos.

Cambios en la visión: Los cambios en la visión representan uno de los síntomas más serios de la preeclampsia y casi siempre amerita una consulta inmediata con un médico. Los cambios en la visión pueden asociarse con irritación del sistema nervioso central o indicar edema cerebral (hinchazón del cerebro). Estas alteraciones visuales incluyen la perdida transitoria de la visión, la sensación de destellos intermitentes, sensibilidad a la luz y visión borrosa con puntos ciegos.

Aumento excesivo de peso: Un aumento de peso de dos libras o más en una semana puede indicar preeclampsia. Este aumento de peso repentino puede ser ocasionado debido a vasos sanguíneos dañados que provocan que vierta agua en el cuerpo y que ésta permanezca en los tejidos en lugar de ser filtrada por los riñones para ser excretada.

Náuseas y/o vómitos: Las náuseas y los vómitos se consideran síntomas significativos particularmente cuando aparecen repentinamente durante la segunda mitad del embarazo. Las náuseas matutinas provocadas por el embarazo generalmente dejar de presentarse después del primer trimestre. La aparición repentina de náuseas y/o vómitos a partir de las 20 semanas de embarazo pueden ser síntomas asociados a la preeclampsia

La preeclampsia es una enfermedad grave y representa un gran peligro porque muchos de sus síntomas no son evidentes, mientras que muchos síntomas parecen ser los efectos normales del embarazo. Muchas de las embarazadas que sufren de preeclampsia no se sienten enfermas y a veces reaccionan con sorpresa o frustración cuando le mandan a guardar reposo absoluto o cuando son hospitalizadas aun cuando se sienten bien.

La presión arterial alta es un signo importante de la preeclampsia. A veces se denomina la enfermedad como un “asesino silencioso” ya que la mayoría de las personas no pueden sentir el aumento de la presión arterial. Es por eso que es tan importante conocer los síntomas de advertencias.

¿Cómo se diagnostica la preeclampsia?

Tu médico revisará tu presión arterial y te hará un análisis de orina. Si tienes hipertensión (presión arterial alta) y proteína en la orina te diagnosticarán preeclampsia. Incluso si no presentas proteína en la orina pero tienes hipertensión, el doctor podría pedirte que te realices otras pruebas.

¿Cómo puede la preeclampsia afectar a mi bebé?

La preeclampsia puede provocar partos prematuros e incluso la muerte. Cuanto más intensa sea la preeclampsia y cuanto más temprano se manifieste en el embarazo, mayores serán los riesgos para ti y para el bebé. La mayoría de las mujeres que tienen preeclampsia presentan un caso leve poco antes de la fecha prevista para el parto, y tanto la madre como el bebé evolucionan bien con el cuidado médico adecuado.

Sin embargo, cuando la preeclampsia es fuerte, puede afectar muchos órganos y causar problemas graves o incluso potencialmente mortales. Por eso muchas veces hay que hacer que el bebé nazca prematuro si el estado es grave o empieza a empeorar.

¿Cómo puedo prevenir la preeclampsia?

No se sabe como se puede evitar la preeclampsia, aunque existen muchas investigaciones en curso.